Con «Omen Nomen», Filip Schenk ha culminado un proyecto largamente acariciado en Padaro, cerca de Arco. Se trata de una vía que llevaba tiempo queriendo escalar desde que empezó a practicar rutas difíciles.
¡Una línea indescriptible! Dos bloques increíblemente difíciles separados por un descanso y que presentan algunos de los mejores movimientos jamás vistos.
Filip Schenk
el sustantivo es presagio
La ruta fue diseñada en 2017 nada menos que por Stefano Ghisolfi Fue escalada por primera vez y rápidamente se convirtió en una auténtica prueba en la zona de Arco. Entre quienes la han repetido se encuentran Alex Ventajas y Simon Raffeiner. Adam ondra y la Giovanni Placci.
Schenk dice en Instagram que Presagio sustantivo (9a) Llevaba mucho tiempo queriendo hacerlo, desde que empezó a escalar las rutas más difíciles de los alrededores de Arco. Como solo ha podido dedicarle unos pocos días al año, está aún más satisfecho de haber conseguido su objetivo esta vez en tan solo dos días.
A continuación, el Tirol del Sur Erebor (9b) También emprendida, una línea de Stefano Ghisolfi. Durante el Rock Master Festival, Schenk nos reveló que esta vía es actualmente su favorita en Arco.
Escalar es desear – En conversación con Filip Schenk
Durante el evento Rock Masters, tuvimos la oportunidad de conversar de forma más extensa e interesante con Filip Schenk, centrándonos en gran medida en los aspectos mentales de la escalada. Para Schenk, escalar no se trata solo de fuerza, sino, sobre todo, de fuerza de voluntad. Un concepto que se refleja claramente en el éxito de Omen Nomen a lo largo de los años.
Como escalador más técnico, Filip invierte mucho tiempo en entrenamiento de fuerza y se centra conscientemente en su preparación mental. Durante varios años, ha trabajado con un entrenador mental para fortalecer precisamente este aspecto. La conversación giró en torno a la fuerza de voluntad: el papel decisivo que juega la mente, incluso cuando el cuerpo está cansado. Incluso en esos momentos, a menudo es posible superarse a uno mismo. La idea es que el hecho de que tu mente diga "No puedo más" no significa necesariamente que tu cuerpo haya llegado a su límite. Muchos escaladores conocen esta sensación: crees que no te quedan fuerzas y, de repente, logras dos o tres movimientos más.
Al preguntarle sobre la importancia del aspecto mental en la escalada, Schenk sonríe: "En competición, la mente representa al menos el 30 por ciento. En roca, quizá un poco menos; la ruta no se mueve".
Filip dedica casi todo su tiempo a la escalada. Para él, es fundamental recordarse constantemente que esto es precisamente lo que quiere hacer. Si lo viera como un sacrificio, la disciplina sería casi imposible. Pero como realmente lo desea —y le apasiona— logra lo que se propone. Como, por ejemplo, completar finalmente una vía como Omen Nomen después de tanto tiempo.
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